Skip to main content
Literatura

VISITA AL PAPA PIO XII

Un segundo viaje realizó la madre Trinidad a la Ciudad Eterna en 1947. Iba a fundar convento en Formia, aprovechando una oportunidad que le ofrecía el padre Esteban Marcos. Como es de suponer, se interesó por el asunto que tenía pendiente de la aprobación definitiva de las Constituciones y asistió a una audiencia privada con el Papa. (V.O. pág. 163).

«En Génova descansamos dos días y dos noches en unas buenas Religiosas como las Damas Apostólicas pero son otras, y salimos de allí el 31 de marzo a las 4 de la tarde y llegamos aquí el martes 1º de abril a las 11 de la mañana en la casa de la Procura general de las Religiosas de S. Juan de Dios (como M. Clotilde) que nos atienden y cuidan mucho pues aquí hay mucho de todo, aunque carísimo. Pero no se como se arreglan que nos dan buena comida, cuarto, atenciones y lecciones de italiano.» (M.T. Cta. Desde Roma a la Madre Teresa de Jesús. Superiora del Carmen de Conchita. 5 de abril de 1947).

«… de los deseos y ansias de preguntar al Santo Padre me dijese cuál sería más agradable al Señor: seguir la vida eucarística de contemplación, con la enseñanza de las niñas pobres, sin perder el espíritu interior, o dejarlas de lleno en esa multiplicidad de obras que gastan todo el día fuera de casa para atender a las exigencias de imposiciones de asilos o patronatos, dispensándolas de todos los actos de comunidad, de oración, adoración, etc.

Toda preocupada pensaba, ¿cómo expresaría mís necesidades y deseos al Santo Padre? Lo encomendé a nuestra madre santísima, hablase ella por mí. ¡Oh Corazón Inmaculado y purísimo de nuestra madre María Santísima, ella manifestó mis deseos al Santo Padre, y como sí estuviese preparado por ella… sin que nosotras hablásemos, nos contestó al decirle a lo que nos dedicábamos: «Mucha vida interior, mucha vida interior, mucha vida interior (dijo tres veces con los brazos en cruz y sus ojos elevados al Cielo) y mucho amor a la Iglesia». Nos bendijo paternalmente encargándonos una bendición especialisima a todas nuestras religiosas de nuestra Congregación, a sus familias y bienhechores, etc. Besamos su pie y salí llena de gozo. Como sí bajara del cielo salí de la audiencia privada del Papa, y me duró la impresión dulcísima que la Santísima Virgen nos daba por el Vicario de Jesucristo en la tierra las normas a seguir, nuestra vida eucarística de contemplación para hacer fecunda la misión altísima de acercarle las almas inocentes de las niñas pobres abandonadas a Dios con abundantes frutos.» (M.T. Esc. Cuad. 10).

«Hija mía al fin fuimos recibidas en audiencia particular por S.S. Papa Pío XII!, que parece un Sto. Quedamos tan impresionadas que nunca se podrá describir lo que siente el corazón a los sagrados pies del Vicario de Cristo en la tierra, el deseo de comunicarle mi alma era muy grande pues nos hablaba en español (preguntándonos sí era alguna portuguesa…) nos habló con tan paternal cariño y con una vista clara como sí nos leyera el alma…

Parece contestaba a todas mis dudas, y daba la paz a mi alma concediéndonos la fundación aquí en Formia y dando una bendición especíalísima a todas y cada una de las que el señor trajo a Ntro. amado Instituto.» (M.T. Cta. desde Roma 2-V-47).

«Gracias a Dios Nuestro Señor que tanto, nos ama, que providencialmente nos trajo a Roma para que oyésemos al Vicario de Cristo en la tierra… Orábamos mucho y pedíamos una audiencia particular. Quería preguntar a su Santidad, cuál sería la voluntad del Señor, si la vida mixta, según nos fue pedida: «Ponme como un selo en tu corazón, como un sello en tu brazo» (6 de los C.) El corazón lo pide Jesús como árbitro de la vida interior Eucarística contemplativa para que lo llenemos de luz, de fuego de caridad. El brazo, como un instrumento en el celo de las almas: acercarlas a la Mesa Eucarística, alimentarlas de su amor divino, repartir con el prójimo el pan de cada día. Y el Divino Salvador puso en nuestro corazón el sello de la contemplación, para que lata cada día junto al suyo, día y noche, orando, suplicando, desagraviando… este es el espíritu principal de la Congregación.

El brazo es la parte activa que hemos de dar al apostolado, que se mueve al calor del fuego que recibe, y de vez en cuando descansa en la quietud interior de la contemplación.» (M.T. Cuad. 10).

Causa Madre Trinidad Carreras

Author Causa Madre Trinidad Carreras

More posts by Causa Madre Trinidad Carreras

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.